Una nueva marca de automóviles china, GAC, ha entrado en el mercado australiano y su director la llama audazmente “el Toyota de China”. Si bien parece ambiciosa, esta afirmación tiene más peso de lo que inicialmente parece, lo que sugiere una estrategia más profunda y un potencial de éxito.
Una base familiar: empresas conjuntas y transferencia de tecnología
GAC no es simplemente otro recién llegado. El fabricante de automóviles estatal opera importantes empresas conjuntas con Toyota y Honda, un detalle crucial que explica su marca “Toyota china”. Estas asociaciones le han brindado a GAC una valiosa experiencia y acceso a tecnologías avanzadas, y este linaje compartido ahora se está aprovechando para ganarse la confianza de los consumidores australianos.
“Hemos aprendido mucho de Toyota y Honda”, explicó Cheney Liang, director general adjunto de GAC Australia. “Tenemos confianza en nuestros productos, que deben ser productos confiables porque somos los Toyota chinos”.
De tecnología prestada a innovación independiente
Inicialmente, GAC se benefició de la tecnología híbrida de Toyota y Honda, pero desde entonces la empresa ha invertido mucho en su propia investigación y desarrollo. “Al principio, aprendimos la tecnología [híbrida] de Honda y Toyota y luego tenemos nuestro centro de I+D, investigamos, tenemos nuestro propio tren motriz híbrido. Tenemos nuestro propio PHEV, también [EREV]”, dijo Liang. Este compromiso con la innovación independiente es esencial, ya que la industria automotriz tiende fuertemente hacia los vehículos electrificados.
Una amplia cartera y sistemas de propulsión familiares
Al igual que Toyota, GAC ofrecerá una amplia gama de opciones de sistemas de propulsión para el mercado australiano, incluidos vehículos de gasolina, híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y eléctricos de autonomía extendida. Esta adaptabilidad atiende a las diversas preferencias de los consumidores y reconoce la transición hacia la movilidad eléctrica. Curiosamente, Liang señaló que Toyota “actualmente utiliza algunas tecnologías del Aion V”, una inversión de la relación tradicional en la que los fabricantes de automóviles japoneses eran conocidos por su liderazgo tecnológico.
Estrategia de marca: una marca para gobernarlas a todas
A diferencia de la marca premium Lexus de Toyota, GAC tiene la intención de vender sus vehículos bajo la denominación singular de GAC. Esto simplifica la identidad de la marca y permite a GAC seleccionar los mejores productos de sus diversas marcas dentro de China, priorizando la confianza del consumidor. La compañía planea vender vehículos de todas sus marcas (Trumpchi, Aion y Hyptec) de manera muy similar a lo que hace GWM con sus marcas Haval y Tank.
Ambiciones globales y una red en crecimiento
GAC no se centra únicamente en Australia. La empresa ha establecido una presencia global, compitiendo en más de 80 países y contando con cuatro fábricas en el extranjero, incluida una en Tailandia. Recientemente ingresó a mercados como el Reino Unido y Francia, y su “plataforma global” adaptable admite vehículos con volante a la derecha y a la izquierda, lo que abre puertas a numerosos mercados. Además, la tecnología de GAC ya llega a otras marcas: el Mitsubishi Airtrek se basó en el GAC Aion V y el Dodge Attitude vendido en México es un GAC Empow rebautizado.
Lanzamiento inicial y crecimiento futuro
El lanzamiento inicial de GAC en Australia incluye tres modelos: el SUV pequeño Emzoom, el SUV eléctrico de tamaño mediano Aion V y el vehículo híbrido enchufable M8. La empresa prevé alcanzar 1.000 ventas este año, ampliando su red minorista a 12 concesionarios. Los ambiciosos planes de crecimiento incluyen agregar dos modelos más en 2026 y otros tres en 2027, con el objetivo de ocupar una posición entre los 10 primeros en el mercado australiano para 2028, con 33.000 ventas y una red minorista de 90 personas.
La entrada calculada de GAC en el mercado australiano, respaldada por asociaciones establecidas, innovación tecnológica y una estrategia integral de productos, lo posiciona como un competidor serio, y su marca audaz como “Toyota de China” podría resonar entre los consumidores australianos.
