Un Ferrari Testarossa de seis ruedas muy inusual, revelado por primera vez hace más de un año, se ha convertido en el centro de una disputa pública entre Gas Monkey Garage y los constructores originales, Danton Art Kustoms. El proyecto, inicialmente aclamado como una construcción personalizada extraña pero intrigante, ahora parece estar en peligro, y ambas partes se acusan mutuamente de deshonestidad y trabajo deficiente.
Los orígenes del Ferrari de seis ruedas
La historia del automóvil comenzó con Danton Art Kustoms y Frechy Export LLC, quienes anteriormente construyeron un Humvee de seis ruedas propulsado por un motor Dodge Hellcat. El éxito de ese vehículo llevó a un acuerdo con Richard Rawlings de Gas Monkey Garage: si el Humvee se vendía bien, GMG financiaría un Ferrari Testarossa de seis ruedas. El Humvee se vendió por 750.000 dólares en Barrett-Jackson, lo que aparentemente dio inicio a la próxima construcción ambiciosa.
Sin embargo, pasaron meses sin actualizaciones. Luego, una publicación reciente en Instagram en la que aparecía Rawlings y el Ferrari provocó una renovada controversia cuando Alex Danton de Danton Art Kustoms acusó a Rawlings de robar crédito por su trabajo. Danton escribió en los comentarios que Rawlings solo le había pagado el 10% del costo total a pesar de que él hizo todo el trabajo solo.
La disputa se intensifica
Rawlings responde que la construcción de Ferrari estuvo plagada de mala fabricación, problemas de pintura y problemas de montaje. Afirma que el equipo tuvo que rehacer casi todos los aspectos del vehículo, lo que sugiere que el trabajo inicial fue deficiente. A pesar de esto, Rawlings admite que el Ferrari actualmente está “más o menos bien” y requerirá “un montón de trabajo” para alcanzar estándares aceptables.
¿La respuesta de Danton sobre dónde está ahora el auto? Un contundente “destruir”. La situación pone de relieve la dinámica volátil de los proyectos automotrices personalizados, donde los choques creativos y las disputas financieras pueden descarrilar incluso las construcciones más audaces.
¿Un proyecto al borde del abismo?
El Ferrari fue visto en Gas Monkey Garage en septiembre, y el progreso aparentemente estaba en marcha. Sin embargo, en retrospectiva, parece que la construcción ya estaba fallando. El estado actual del proyecto plantea dudas sobre la viabilidad de completar una empresa tan ambiciosa. El coche, si pudiera hablar, preferiría ser desguazado antes que sufrir más modificaciones.
El drama subraya una verdad simple: incluso los proyectos automotrices extravagantes pueden colapsar bajo el peso de disputas creativas, expectativas no cumplidas y desacuerdos financieros.
