Cuando hablamos de “capacidad todoterreno”, la definición puede ser increíblemente amplia. Para algunos, significa transitar por un camino de grava; para otros, implica arrastrarse sobre rocas irregulares en el desierto. Para superar el revuelo publicitario, Car and Driver utiliza el Ramp Travel Index (RTI), una prueba que mide la articulación de la suspensión al ver qué tan lejos puede subir un vehículo una rampa de 20 grados antes de que una llanta se levante del suelo.

En una prueba reciente, pusimos en la rampa a un contendiente poco probable: el Mercedes-Benz Sprinter High Roof 2026 con tracción total.

El desafío de la escala

El vehículo de pruebas, un furgón de carga biplaza 2500, es un caso atípico en casi todos los sentidos. Con más de nueve pies de altura, fue un desafío logístico simplemente meterlo dentro de nuestro garaje de pruebas. Debajo de su enorme estructura se encuentra un motor diésel turboalimentado de 2.0 litros que produce 211 caballos de fuerza y ​​332 libras-pie de torsión. Si bien ese par es vital para mover una carga útil pesada, está diseñado principalmente para conquistar calles empinadas de la ciudad en lugar de senderos de montaña.

Comprender la puntuación RTI

Es importante tener en cuenta que una puntuación RTI más alta siempre es mejor. Una puntuación perfecta de 1000 significaría que los neumáticos del vehículo nunca pierden contacto con el suelo, independientemente de la inclinación.

Dos factores clave influyen en estos resultados:
1. Articulación de la suspensión: Qué tan bien se mueven las ruedas hacia arriba y hacia abajo para mantener el contacto con superficies irregulares.
2. Distancia entre ejes: Una distancia entre ejes más corta es una ventaja. Un vehículo con una distancia entre ejes corta puede sortear obstáculos más fácilmente, mientras que es más probable que un vehículo con una distancia entre ejes larga tenga un “centro alto” o arrastre los bajos sobre el obstáculo.

Los resultados: un término medio sorprendente

La Sprinter no se acercó a la cima de nuestra clasificación, que está dominada por vehículos todoterreno dedicados como el Jeep Wrangler Rubicon (847) y el Ford Bronco Badlands (648).

Sin embargo, el rendimiento de la Sprinter revela algo interesante sobre su ADN mecánico. A pesar de ser una camioneta de carga comercial, su sistema AWD y su configuración de eje sólido trasero brindaban más capacidad que muchos crossovers con “temática de aventuras”.

Cómo se compara la Sprinter:
* Superado: La Sprinter venció a varios vehículos comercializados por su robustez, incluido el Ford Maverick Tremor, el Subaru Crosstrek Wilderness e incluso el Porsche 911 Dakar.
* La puntuación: Debido a su larga distancia entre ejes de 144 pulgadas, la Sprinter obtuvo una modesta puntuación de 202.
* La comparación: Si bien no alcanzó a los pesos pesados, subió más en la rampa que el Maserati Grecale Trofeo y el Audi Q4 e-tron.

Por qué esto es importante

El desempeño de la Sprinter resalta una tendencia común en la industria automotriz: la distinción entre marketing y mecánica. Muchos SUV modernos utilizan revestimientos de plástico y marcas “robustas” para implicar destreza todoterreno, pero a menudo carecen del recorrido de suspensión fundamental para manejar terrenos irregulares reales.

La Sprinter, construida para uso pesado, posee suficiente sustancia mecánica para superar a varios vehículos de estilo de vida, incluso si no es un rastreador de rocas. Esto demuestra que incluso una enorme furgoneta de carga con techo alto puede aguantar cuando la acera termina, siempre que el conductor esté dispuesto a sacarla de los caminos trillados.

Conclusión: Si bien la Mercedes Sprinter está lejos de ser una máquina todoterreno dedicada, su utilidad mecánica le permite superar a muchos modelos crossover comercializados para la “aventura”, lo que demuestra que la sustancia a menudo pesa más que el estilo en terreno técnico.

попередня статтяEscapada a las tierras altas victorianas: una guía para viajes familiares por carretera