BMW está eliminando gradualmente su icónico controlador giratorio iDrive y las primeras pruebas sugieren que la mayoría de los conductores no lo extrañarán. El nuevo sistema iDrive X de la compañía, que debuta en el iX3 2027, representa un cambio importante hacia interiores dominados por pantallas táctiles, una tendencia que se acelera en toda la línea BMW.
El fin de una era
Durante más de dos décadas, el dial iDrive ha sido una característica definitoria de los vehículos BMW y apareció por primera vez en el Serie 7 (E65) de 2001. Sin embargo, ya está desapareciendo de los modelos más pequeños y el iX3 marca un punto de inflexión. Según Stephan Durach, vicepresidente senior de desarrollo UI/UX de BMW, los comentarios iniciales de los usuarios sobre las pruebas de iDrive X han sido abrumadoramente positivos: nadie ha solicitado volver al dial físico.
Esto sucede a pesar de que BMW también está eliminando los controles deslizantes de ventilación físicos, consolidando el ajuste del flujo de aire en la pantalla táctil.
Por qué esto es importante
La eliminación de controles físicos no es sólo una cuestión de estética. Los fabricantes de automóviles están presionando cada vez más por interiores minimalistas, y la reducción de costos probablemente también influya. La consolidación de funciones en pantallas táctiles y asistentes de voz simplifica la fabricación y reduce los costos de los componentes.
Pero el cambio también refleja una tendencia más amplia: los conductores se están adaptando a las interfaces digitales. Las generaciones más jóvenes, acostumbradas a los teléfonos inteligentes y las tabletas, se sienten más cómodas con los controles de la pantalla táctil. Mientras tanto, el asistente de voz de próxima generación de BMW, impulsado por Amazon Alexa+, promete una forma más natural e intuitiva de ajustar la configuración.
¿Qué viene después?
BMW planea implementar iDrive X en 40 modelos nuevos o renovados para fines del próximo año. Algunos vehículos, como las Series X4, Z4 y 8, no recibirán la actualización debido a su estado de fin de ciclo de vida.
La transición no está exenta de críticas. Algunos conductores, particularmente aquellos que prefieren botones físicos para funciones de uso frecuente, probablemente se resistirán al cambio. Sin embargo, BMW parece confiar en que el nuevo sistema ofrece una alternativa convincente.
El paso a una interfaz totalmente digital es inevitable, pero encontrar el equilibrio adecuado entre los controles de la pantalla táctil y los atajos físicos será fundamental para satisfacer a todos los conductores.
La decisión de BMW de abandonar el dial iDrive subraya una tendencia más amplia de la industria hacia la simplificación y la digitalización. Si bien algunos pueden lamentar la pérdida de los controles táctiles, la compañía cree que los conductores están preparados para un futuro en el que el tacto es lo primero.








