Croacia ha entrado oficialmente en la carrera de vehículos autónomos, lanzando el primer servicio comercial de robotaxi de Europa. La empresa, liderada por la startup Verne y respaldada por el magnate de los hipercoches eléctricos Mate Rimac, ofrece vehículos eléctricos autónomos al público de Zagreb.
El lanzamiento marca un hito importante para la Unión Europea, que ha visto en gran medida cómo Estados Unidos y China dominaban las primeras etapas de la movilidad autónoma. Al introducir un modelo de precios muy asequible, Verne pretende acelerar la adopción pública y demostrar la viabilidad de la autonomía de nivel 4 en un entorno urbano complejo.
Un modelo de precios disruptivo
Para incentivar la adopción temprana y generar expectación, Verne ha establecido una tarifa fija de 1,99 € ($2,22) por viaje. Esta tarifa es significativamente más baja que la de los servicios de taxi tradicionales o las aplicaciones de transporte compartido como Uber, lo que la hace más barata de lo que muchos viajeros gastan en una sola botella de agua.
Este precio de lanzamiento cubre cualquier viaje dentro de la zona operativa inicial de Verne, que abarca 35 millas cuadradas (91 kilómetros cuadrados). Esta área incluye partes clave de la capital croata y el Aeropuerto de Zagreb. La empresa planea ampliar esta huella geográfica en fases posteriores.
Tecnología y composición de la flota
La flota actual de Verne consta de 10 SUV eléctricos basados en el Arcfox Alpha T5, un modelo producido por el fabricante de automóviles chino BAIC. Las complejas capacidades de conducción autónoma están impulsadas por Pony.ai, una de las principales empresas de tecnología de conducción autónoma de China.
Los usuarios pueden reservar viajes a través de la aplicación móvil patentada de Verne. Si bien el acceso actualmente está limitado a 300 usuarios verificados, con varios miles más esperando en la fila, la compañía planea integrarse con Uber en un futuro cercano. Se espera que esta asociación aumente drásticamente la demanda y optimice la experiencia del usuario.
Normas de seguridad y supervisión humana
A pesar de la etiqueta de “autónomo”, el servicio no funciona enteramente sin conductor. Para cumplir con las regulaciones locales vigentes durante esta fase de implementación inicial, cada vehículo lleva un operador de seguridad capacitado detrás del volante. Estos operadores están preparados para tomar el control en situaciones de emergencia pero no conducen el vehículo en condiciones normales.
Verne ha declarado su intención de eliminar a los supervisores humanos de los vehículos para fin de año, pasando a operaciones totalmente sin supervisión a medida que los marcos regulatorios evolucionen y la tecnología demuestre su confiabilidad.
Rendimiento en la carretera
Las primeras pruebas sugieren que la tecnología está lo suficientemente madura para el tráfico del mundo real. Periodistas de la Agence France-Presse (AFP) informaron que los vehículos circulaban con confianza por las calles de Zagreb. Las observaciones clave incluyeron:
- Navegación fluida: Los automóviles manejaron el flujo de tráfico estándar y adelantaron a los vehículos más lentos sin dudarlo.
- Gestión de obstáculos: Los sistemas reaccionaron con éxito ante obstáculos inesperados y comportamiento errático de otros conductores.
- Interacción del usuario: En un caso, después de una parada repentina provocada por otro conductor que entraba en el carril equivocado, el asistente de voz electrónico del robotaxi ofreció una disculpa cortés, un nivel de cortesía que a menudo falta en los servicios impulsados por humanos.
Expansión y ambiciones futuras
Mate Rimac, conocido por su trabajo con Bugatti Rimac y los hipercoches eléctricos de alto rendimiento, está aprovechando Verne para pasar del rendimiento de lujo a la movilidad del mercado masivo. Las ambiciones de la startup se extienden mucho más allá de Croacia.
Verne se encuentra actualmente en conversaciones con 11 ciudades en Europa, el Reino Unido y Medio Oriente, con más de 30 ciudades adicionales bajo evaluación para una futura expansión.
Los planes a largo plazo incluyen reemplazar los SUV modificados actuales con cápsulas autónomas de dos asientos especialmente diseñadas. Estos vehículos personalizados, presentados por primera vez hace un par de años, están diseñados específicamente para operaciones de robotaxi, y prometen una mayor eficiencia y una experiencia de usuario distinta en comparación con los vehículos de consumo adaptados.
El lanzamiento del servicio de Verne señala un cambio en el panorama de la movilidad europea. Al combinar precios agresivos con tecnología autónoma china probada, Croacia se está posicionando como un campo de pruebas para la próxima generación de transporte urbano.











