Los legisladores de Tennessee están impulsando un proyecto de ley que requeriría que todas las pruebas para obtener licencias de conducir se realicen en inglés, una medida que, según sus defensores, mejorará la seguridad vial, pero los críticos temen que pueda resultar contraproducente. La legislación propuesta, Proyecto de Ley 1708, elimina la opción de que los solicitantes tomen la parte escrita del examen en otros idiomas.

Detalles y restricciones de la factura

El proyecto de ley, patrocinado por el representante Kip Capley, exige que todas las pruebas escritas se realicen en inglés. Las personas que no aprueben el examen de inglés únicamente serían elegibles para una licencia restringida de 18 meses, que les permitiría viajar solo a lugares esenciales como lugares de trabajo, escuelas, centros de atención médica e instituciones religiosas. Los legisladores ampliaron recientemente este período de licencia restringido y los motivos de viaje permitidos.

Justificación y preocupaciones

Los partidarios argumentan que garantizar que los conductores puedan comprender las señales de tráfico, las advertencias y las instrucciones oficiales es crucial para la seguridad pública. El representante Capley afirmó sin rodeos que el estado no es responsable de ayudar a los solicitantes a aprender inglés, y consideró que conducir es un privilegio más que un derecho. Esto se alinea con políticas similares en otros estados, incluida Florida, que recientemente prohibió todos los exámenes de licencia de conducir que no estuvieran en inglés.

Sin embargo, los críticos plantean serias preocupaciones. El representante Justin Pearson advierte que el proyecto de ley podría empeorar involuntariamente la seguridad vial al llevar a más personas a operar vehículos sin licencia. Sostiene que si el estado insiste en que las pruebas se realicen únicamente en inglés, también debería proporcionar recursos como tutorías para ayudar a los solicitantes a cumplir con el requisito. Sin ese apoyo, la política puede crear obstáculos para las personas que residen legalmente.

Posibles consecuencias y próximos pasos

Pearson también señaló que el Departamento de Seguridad no solicitó este cambio y que podría provocar un aumento de conductores sin seguro si las personas no pueden obtener licencias legalmente. El proyecto de ley fue aprobado por el Comité de Transporte de la Cámara de Representantes por un margen significativo (16-3) y ahora está bajo revisión por el Subcomité de Finanzas, Arbitrios y Medios.

Esta política plantea dudas sobre el acceso equitativo al transporte y si restringir las opciones lingüísticas realmente mejorará la seguridad pública o simplemente creará barreras adicionales para ciertas poblaciones.

Si se aprueba, el proyecto de ley restringiría aún más el acceso a los privilegios de conducir para personas que no hablan inglés en Tennessee, lo que podría afectar su capacidad para trabajar, acceder a servicios esenciales y participar plenamente en la sociedad.