Ford está revisando la forma en que fabrica vehículos eléctricos (EV) centrándose en la simplicidad y la asequibilidad. La compañía se está alejando de los métodos de construcción tradicionales que involucran cientos de piezas pequeñas y adoptando fundiciones masivas de aluminio, similar al enfoque “Gigacasting” de Tesla. Este cambio tiene como objetivo reducir los costos de fabricación, reducir los gastos de reparación y evitar las elevadas facturas de reparación que han enfrentado algunos propietarios de Rivian.
El problema con las versiones tradicionales de vehículos eléctricos
Históricamente, los vehículos eléctricos como el Rivian R1T se han ensamblado a partir de numerosos componentes individuales. Aunque es innovador, esto puede dar lugar a reparaciones extremadamente costosas incluso después de accidentes menores. El diseño integrado de algunos paneles de vehículos eléctricos significa que incluso los daños pequeños pueden requerir el reemplazo de secciones enteras, lo que aumenta los costos de los seguros y frustra a los clientes. Esto es lo que Ford intenta evitar.
Gigacasting: la solución de Ford
El nuevo enfoque de Ford implica el uso de sólo dos enormes piezas de fundición de aluminio: una para la parte delantera y otra para la parte trasera de su próxima camioneta EV. Esto simplifica la estructura del vehículo, reduciendo el número de piezas y haciendo las reparaciones más predecibles. El precio inicial de la camioneta es de alrededor de $ 30,000, lo que la convierte en una opción más accesible en el mercado de vehículos eléctricos.
Cómo facilitará las reparaciones
El cambio a Gigacasting no se trata sólo de fabricación; Ford ha diseñado estas piezas fundidas teniendo en cuenta la reparabilidad. La empresa ha incluido zonas de corte predefinidas que guían a los técnicos sobre dónde seccionar y reemplazar las áreas dañadas. Algunos componentes también actuarán como piezas de “sacrificio”, absorbiendo impactos menores para proteger las secciones fundidas más grandes.
Por qué Ford tiene una ventaja
Ford tiene una ventaja significativa sobre Tesla: una red preexistente de concesionarios y centros de servicio. Esto significa que los técnicos pueden recibir capacitación desde el principio y las reparaciones pueden realizarse de manera eficiente en una amplia área geográfica. A diferencia de Tesla, Ford no tiene que construir una infraestructura de reparación desde cero.
Lo que no está claro
Si bien el nuevo enfoque debería reducir los costos de reparación en muchos escenarios, los accidentes graves aún requerirán el reemplazo de grandes secciones, lo que no será barato. Los talleres de carrocería necesitarán formación y herramientas especializadas para manejar estos nuevos diseños. Ford debe asegurarse de que su red de servicios esté preparada para esta transición.
El objetivo es mantener bajo control los costos de seguros y los dolores de cabeza de los clientes mientras Ford se prepara para lanzar modelos eléctricos más asequibles.
La decisión de Ford de priorizar la reparabilidad desde el principio es una respuesta directa a los desafíos que enfrentan los primeros usuarios de vehículos eléctricos. La compañía apuesta a que la simplicidad y la previsibilidad conquistarán a los compradores convencionales, evitando los peligros de diseños demasiado complejos.
