Ford está retirando del mercado 1,74 millones de vehículos debido a dos fallos de software y hardware separados que afectan la funcionalidad de la cámara retrovisora. Este es el segundo retiro importante por problemas similares en seis meses, lo que genera dudas sobre el control de calidad y la confiabilidad del sistema. Los problemas van desde inversiones desorientadoras de imágenes hasta apagados completos de las cámaras, lo que podría afectar la visibilidad del conductor durante las maniobras de marcha atrás.

Fallos de visualización: vistas al revés

El primer retiro cubre aproximadamente 889,950 vehículos, incluidos los modelos Ford Explorer, Escape y Lincoln Corsair/Aviator 2020-2024. El problema radica en un chip controlador táctil defectuoso dentro de la pantalla de infoentretenimiento. Al iniciarse, este chip puede codificar brevemente la comunicación, volteando toda la interfaz de la pantalla, incluida la imagen de la cámara retrovisora, las pautas y los controles en pantalla.

Esto significa que los conductores pueden ver momentáneamente una vista invertida o invertida al poner marcha atrás. Aunque es poco común, el fallo reescribe un registro en el microcontrolador de la pantalla, provocando desorientación hasta que se reinicia el sistema.

Problemas de sobrecalentamiento: apagones de la cámara

El segundo retiro afecta a aproximadamente 849,310 vehículos, incluidos el Ford Bronco 2021-2026 y el Edge 2021-2024. Aquí, el problema es el calor. El módulo APIM (sistema de información y entretenimiento) está colocado demasiado cerca de los conductos HVAC y de la unidad principal de audio, lo que provoca que se sobrecaliente en determinadas condiciones.

Cuando se produce un sobrecalentamiento, la pantalla táctil y la cámara de visión trasera se apagan durante hasta cinco minutos a medida que el sistema se enfría. Esto deja a los conductores sin una vista de respaldo funcional.

Preocupaciones de seguridad y cumplimiento normativo

Ninguno de los retiros se ha relacionado con accidentes o lesiones todavía. Sin embargo, los reguladores consideran que cualquier cámara retrovisora ​​que no funcione correctamente es un peligro para la seguridad. Las cámaras de respaldo son obligatorias a nivel federal para todos los vehículos nuevos en los EE. UU. desde 2018. El retiro del mercado subraya el papel fundamental que desempeñan las cámaras de respaldo en funcionamiento para prevenir colisiones a baja velocidad e incidentes con peatones.

Correcciones de software y problemas actuales

La solución para ambos retiros del mercado se implementará mediante actualizaciones de software inalámbricas. Sin embargo, Ford aún no ha finalizado estas actualizaciones, lo que significa que los propietarios deben esperar la notificación y las reparaciones gratuitas. Esta última ola de retiros del mercado se suma a una tendencia preocupante para Ford: la compañía lanzó más de 150 campañas en 2025, sin signos de desaceleración en 2026.

Este problema persistente sugiere problemas más profundos con los sistemas de información y entretenimiento de Ford y plantea dudas sobre la confiabilidad a largo plazo. El gran volumen de retiradas del mercado indica la necesidad de realizar pruebas más rigurosas y mejoras de diseño.

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