Port Stephens, una ciudad costera a 2,5 horas al norte de Sydney, ofrece un destino ideal para fines de semana largos para familias. La zona cuenta con diversos alojamientos, restaurantes y actividades, lo que la convierte en un lugar de escapada versátil. Esta guía explora cómo aprovechar al máximo un viaje a esta joya de Nueva Gales del Sur.
Llegar allí
El viaje de Sydney a Port Stephens es de aproximadamente 214 kilómetros por la autopista del Pacífico. Si bien la ruta es sencilla, con un importante centro de servicios en Wyong para repostar combustible, considere desviarse a la región vinícola de Hunter Valley o a la ciudad de Newcastle para una exploración adicional.
Dónde alojarse
Port Stephens ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento, desde parques de caravanas económicos hasta complejos turísticos de lujo y Airbnbs. Nelson Bay sirve como centro neurálgico con tiendas y acceso al puerto deportivo. Otras áreas distintas incluyen Shoal Bay, Fingal Bay, Corlette, Salamander Bay, Soldiers Point, One Mile Beach y Anna Bay, cada una de las cuales ofrece una atmósfera única.
Opciones para cenar
Port Stephens satisface todos los gustos, desde restaurantes exclusivos hasta cafeterías informales y tiendas de comida para llevar. Rick Stein en Bannister’s en Soldiers Point ofrece mariscos de alta calidad, mientras que Cheeky Dog ofrece comida de pub de inspiración mediterránea. D’Albora Marina y Magnus Street de Nelson Bay ofrecen comidas familiares, mientras que Shoal Bay cuenta con restaurantes frente al mar como Shoal Bay Country Club y Atmos, además de opciones clásicas de pescado con patatas fritas en Aussie Bobs.
Cosas que hacer
Port Stephens es rico en actividades para familias. Entre mayo y noviembre, los tours de avistamiento de ballenas y delfines ofrecen encuentros cercanos con la vida marina. La zona también es un paraíso para la pesca, con oportunidades para practicar la playa, el embarcadero y la pesca en alta mar.
Para experiencias únicas:
- Encuentros con tiburones: Irukandji Shark and Ray Encounters en Anna Bay permite a los visitantes interactuar con tiburones y rayas.
- Clases de surf: Las suaves olas hacen que la bahía sea ideal para aprender a surfear, con varias escuelas que ofrecen instrucción.
- Sand Dune Adventures: Stockton Beach ofrece paseos en camello (Oakfield Ranch) y paseos en quad (Quad Bike King) en sus extensas dunas.
- Historia de la aviación: El museo Fighter World exhibe una colección de aviones militares, mientras que el cercano aeropuerto de Williamtown ofrece oportunidades para observar aviones, incluidos potencialmente aviones de combate F-35.
Port Stephens combina relajación con aventura, lo que lo convierte en un escape ideal para familias que buscan un fin de semana largo inolvidable.










