Jeep, una marca de SUV reconocida mundialmente, se enfrenta a una grave caída de las ventas en Australia. La marca, que alguna vez fue líder del mercado con 30,408 unidades vendidas en 2014, se desplomó a un mínimo histórico de solo 1,682 unidades en 2025, su peor desempeño desde que comenzaron los registros de VFACTS en 1997. Esta disminución se debe a una combinación de precios en aumento, disponibilidad limitada de modelos y daños persistentes a la reputación por problemas de control de calidad pasados.

La situación ha empeorado hasta el punto en que la red de concesionarios Jeep se ha reducido de 65 ubicaciones en 2021 a solo 44 a principios de 2025, lo que alimenta las especulaciones sobre una posible retirada del mercado australiano. Mientras que otras marcas de Stellantis como Abarth, Alfa Romeo y Fiat siempre han sido jugadores de nicho, el caso de Jeep es diferente: alguna vez fue un contendiente principal y ahora se desvanece rápidamente.

La dependencia de la marca de los vehículos eléctricos (EV) por sí sola no resolverá el problema. Los Wagoneer S y Recon eléctricos, aunque elegantes y capaces, tienen un precio que no se alinea con las preferencias de los consumidores australianos. La clave de la recuperación radica en llevar al mercado los modelos adecuados al precio adecuado. Aquí hay cinco vehículos que podrían revitalizar la suerte de Jeep en Australia:

1. Gasolina Avenger, híbrida suave

El Jeep Avenger eléctrico no ha logrado ganar terreno en Australia, con solo 79 unidades vendidas en 2024 y 97 en 2025. El problema no es el vehículo en sí, sino su precio y su tren motriz. Ofrecer una versión de gasolina o híbrida suave con un precio inicial de unos 30.000 dólares lo haría mucho más competitivo frente a rivales chinos asequibles. El motor turboalimentado de tres cilindros y 1,2 litros del mercado europeo, con o sin asistencia híbrida suave, podría ser la respuesta.

Jeep ya ha indicado interés en esta opción y, dado que la línea ampliada del Avenger está disponible con volante a la derecha, es una solución viable. La clave es la asequibilidad, algo con lo que Jeep ha luchado en los últimos años.

2. Wrangler 392

Los vehículos económicos de la talla de GWM y BYD se están imponiendo en el terreno todoterreno establecido de Jeep, pero hay una cosa que aún no tienen (y en el caso de BYD, nunca tendrán): un motor V8. Ahí es donde el Wrangler, que actualmente solo tiene el volante a la izquierda, tiene un as bajo la manga. El Wrangler Moab 392 es propulsado por un V8 de gasolina de 6,4 litros de aspiración natural que genera 350 kW de potencia y 637 Nm de par.

3. Cherokee

Inexplicablemente, Jeep carece de un competidor en el segmento de SUV más grande de Australia. El último Cherokee se suspendió en 2022, dejando un vacío en la alineación. El Cherokee de la serie KM recientemente reintroducido en los EE. UU. llena este vacío, ofreciendo un sistema de propulsión híbrido y un tamaño competitivo. Sin embargo, actualmente sólo está disponible con volante a la izquierda, una barrera de entrada fundamental. Una versión con volante a la derecha lo convertiría inmediatamente en un fuerte contendiente en el concurrido mercado de los SUV de tamaño mediano.

4. Gran Cherokee

La línea actual Grand Cherokee no ha resonado entre los compradores australianos. La ausencia de una opción turbodiésel y el elevado precio de la versión híbrida enchufable han contribuido a sus inferiores prestaciones. Introducir un modelo turboalimentado de cuatro cilindros y 2.0 litros, o incluso revivir el diésel, podría reavivar el interés. Una versión V8, aunque menos popular en el pasado, también ayudaría a Jeep a destacarse en un segmento competitivo.

5. Gran carro

Toyota y Nissan dominan el segmento superior de los SUV grandes, pero Jeep podría revolucionar este mercado con un Grand Wagoneer. Más grande incluso que el Yukon y el LandCruiser Serie 300, este SUV de tamaño completo ofrece una alternativa estadounidense única. El motor de seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros o el tren motriz EREV de rango extendido (con un generador V6 de gasolina) podrían atraer a los compradores que buscan espacio y capacidad. Sin embargo, un programa local de remanufactura con volante a la derecha sería esencial para hacerlo viable.

Conclusión: La supervivencia de Jeep en Australia depende de llevar al mercado los vehículos adecuados a precios competitivos. La clave es ofrecer modelos que satisfagan las preferencias locales: asequibles, capaces y fácilmente disponibles con el volante a la derecha. Sin estos cambios, la marca corre el riesgo de desaparecer por completo del panorama automovilístico australiano.

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