Ford Motor Company está a punto de superar los 150 retiros de vehículos antes de finales de 2025, situándose actualmente en 143 con dos nuevas campañas que se suman al total. Estos problemas abarcan desde defectos críticos del sistema de propulsión en furgonetas eléctricas hasta cinturones de seguridad mal asegurados en modelos más nuevos, lo que genera preocupaciones sobre el control de calidad y posibles riesgos de seguridad.
Riesgo de desplazamiento del E-Transit: un defecto del tren motriz
El primer retiro afecta a 32,160 camionetas Ford E-Transit fabricadas entre 2022 y 2025. El problema surge de una falla en el tren motriz donde los semiejes traseros izquierdos pueden no estar completamente asegurados en la unidad de transmisión primaria. Esto puede provocar un desgaste prematuro, un acoplamiento insuficiente de las estrías y, en última instancia, una pérdida de potencia motriz o incluso una situación de desplazamiento, incluso cuando está estacionado.
El problema surgió durante una prueba de durabilidad en mayo de 2024, que reveló una fuga en el eje trasero. La investigación posterior de Ford encontró que las especificaciones del proceso de ensamblaje eran inadecuadas y no garantizaban la inserción adecuada del eje. Si bien hasta ahora solo se han reportado cuatro reclamaciones de garantía y ningún accidente, la compañía estima que el 5% de las furgonetas retiradas del mercado se ven afectadas.
En particular, no hay una solución inmediata disponible. Los propietarios serán notificados e informados cuando se desarrolle una solución, con un cronograma estimado para marzo de 2026. La demora resalta la complejidad de rectificar una falla mecánica tan fundamental.
Falla en el retractor del cinturón de seguridad en los modelos Escape y Corsair
El segundo retiro involucra 780 vehículos Ford Escape y Lincoln Corsair de los años modelo 2025 y 2026. El problema se centra en los retractores del cinturón de seguridad trasero que no se aseguraron correctamente durante el montaje. El problema se originó en una estación de reparación fuera de línea dentro de la planta de ensamblaje de Louisville, donde reparaciones incompletas o inadecuadas dejaron los retractores mal sujetos.
Cinco reclamos de garantía relacionados con mecanismos de cinturón de seguridad atascados o ruidosos alertaron a Ford sobre el problema. La investigación confirmó que los retractores no estaban sujetos de forma segura al pilar D del vehículo.
La solución es sencilla: los distribuidores inspeccionarán y asegurarán o reemplazarán los pernos defectuosos. Se espera que las notificaciones a los propietarios comiencen a finales de esta semana.
Estos retiros del mercado subrayan los continuos desafíos de control de calidad dentro de los procesos de fabricación de Ford. El creciente número de retiradas del mercado no sólo afecta la confianza de los consumidores sino que también plantea dudas sobre la eficacia de los procedimientos actuales de prueba y montaje. La capacidad del fabricante de automóviles para abordar estos problemas de manera rápida y confiable será fundamental para restaurar la confianza entre los compradores.








